La piel es el mayor órgano de nuestro cuerpo y del que hay que destacar su función de barrera protectora contra las agresiones externas e incluso internas siendo por ejemplo estas funciones
barreras antimicrobiana, protección frente a las radiaciones de los rayos UV, mantener la temperatura corporal en equilibrio, etc.
La piel está cubierta por un manto hidrolipídico, que la protege y hace de barrera, compuesto por desechos de células epidérmicas , es la secreción sebácea, sudoración, cosméticos y la polución, consiguiendo con este conjunto de desechos una barrera antibacteriana fisiológica del organismo, gracias a que modifican el pH, lo cual implica un factor adverso para el crecimiento de gran cantidad de bacterias patógenas. Además, esta modificación del pH ayuda a la retención de agua a nivel del estrato córneo. La disminución de esta barrera o su desaparición hace que la piel pierda agua del estrato córneo y aparezca un aspecto seco, agrietado, picor, escozor, no tiene brillo y pérdida de elasticidad.
Si este manto desaparece de forma excesiva (ya no solo el agua, aunque todo está relacionado), la epidermis queda desprotegida y los factores externos actúan de manera más agresiva.
La función de los productos hidratantes es la de retener agua en la superficie cutánea, para conseguir un restablecimiento del equilibrio de la piel y su función barrera, consiguiendo mayor suavidad, elasticidad y flexibilidad y con todo ello indirectamente conseguimos una prevención ante el envejecimiento.
Espero que el tema os halla gustado y si tenéis alguna duda no dudéis en preguntar por los canales habituales.