domingo, 13 de enero de 2013

HIDRATACIÓN DEL PIE

En el día a día de la consulta aconsejaré a mis pacientes una buena hidratación de los pies  en más de un 90% de los casos. Y no lo hago por una cuestión estética sino como prevención y cuidado de la piel. Por lo que espero que el tema de hoy sirva tanto a pacientes como no pacientes.


La piel es el mayor órgano de nuestro cuerpo y del que hay que destacar su función de barrera protectora contra las agresiones externas e incluso internas siendo por ejemplo estas funciones
barreras antimicrobiana, protección frente a las radiaciones de los rayos UV, mantener la temperatura corporal en equilibrio, etc.


La piel está cubierta por un manto hidrolipídico, que la protege y hace de barrera, compuesto por desechos de células epidérmicas , es la secreción sebácea, sudoración,  cosméticos y la polución, consiguiendo con este conjunto de desechos una barrera antibacteriana fisiológica del organismo, gracias a  que modifican el pH, lo cual implica un factor adverso para el crecimiento de gran cantidad de bacterias patógenas. Además, esta modificación del pH ayuda a la retención de agua a nivel del estrato córneo. La disminución de esta barrera o su desaparición hace que la piel pierda agua del estrato córneo y aparezca un aspecto seco, agrietado, picor, escozor, no tiene brillo y pérdida de elasticidad.
Una menor retención de agua implica un mayor contacto con el exterior, y, por consiguiente, una mayor tendencia a la descamación. Esta descamación, en pacientes sanos, no supone ningún problema, y no debe preocuparnos excesivamente. Pero en pacientes de la tercera edad o con problemas en la piel por ejemplo ulceras es importante mantener una buena hidratación del tejido circundante, y por tanto, nos es útil conocer qué defensa natural presenta la zona afectada.
 Si este manto desaparece de forma excesiva (ya no solo el agua, aunque todo está relacionado), la epidermis queda desprotegida y los factores externos actúan de manera más agresiva.
Tenemos que tener en cuenta, pues, que la hidratación no es solo un criterio estético, sino un tema de salud a tener en cuenta, sobretodo a nivel de zonas alteradas.Cuando intentamos dar un tratamiento para solucionar una alteración  no intentamos hidratar la piel, como comúnmente se cree, sino que intentamos que la misma piel no se deshidrate. Por ello intentamos reestablecer el manto hidrolipídico de modo que la piel misma pueda recuperar su estado hídrico normal.
La función de los productos hidratantes es la de retener agua en la superficie cutánea, para conseguir un restablecimiento del equilibrio de la piel y su función barrera, consiguiendo mayor suavidad, elasticidad y flexibilidad y con todo ello indirectamente conseguimos una prevención ante el envejecimiento.
Espero que el tema os halla gustado y si tenéis alguna duda no dudéis en preguntar por los canales habituales.